V de Venganza es una película cuya locación es Inglaterra es un estado fascista y totalitario. Ocurren eventos inesperados, que se caracterizan por ser una cotidianeidad: toque de queda, canales de televisión oficiales, policía secreta, espionaje, desapariciones, represión.
Debemos buscar, también en esta película, un contexto histórico: admiramos como la frase “Remember, remember, the fifth of November, Gunpowder Treason and Plot. I see no reason why Gunpowder Treason should ever be forgot”, es esencial en el filme para aludir a la historia de “El día de Guy Fawkes”:
“El 5 de noviembre de cada año –a partir de 1605-, se conmemora en Gran Bretaña y en diversos rincones de Estados Unidos, Australia, Canadá y Nueva Zelanda el llamado The Gunpowder’s Plot (“El Complot de la Pólvora”), un atentado contra el edificio y las instituciones del Parlamento británico que, sin llegar a materializarse, sirvió de excusa para endurecer la política de discriminación religiosa contra los católicos, pues Fawkes intentó vengarse por las leyes contra los católicos”
No está demás añadir que V de Venganza fue inicialmente una novela gráfica realizada para una revista en Gran Bretaña. “La historia original respira la misma atmósfera de Un mundo feliz al finalizar la III Guerra Mundial. Inglaterra entonces se ha convertido en un estado fascista y en esos tiempos de desesperación y oscuridad, aparece un misterioso individuo que se hace llamar "V" y que ataca a los intereses y agentes del estado, creando el caos”
Conociendo así un poco del pasado de esta grandiosa película, podemos comentar con un poco más de propiedad.
V (Hugo Weaving) se presenta como una figura que busca la venganza, no solo personal sino comunal, y para esto debe convencer a la sociedad londinense de luchar por una causa justa: derrocar un régimen imperialista. En su interacción con Evey (Natalie Portman), demuestra que es un personaje con sentimientos y con un pasado que lo hace recobrar su sed de castigo –recordando asimismo el día de Guy Fawkes-. La película inicia y concluye de una manera espectacular: destruyendo los símbolos de poder que usa el gobierno para ejercer dominio sobre el pueblo.
“La gente no debe temer a sus gobiernos; los gobiernos deben temer a la gente”
En nuestra realidad nacional pensar en toques de queda, televisión oficial o desapariciones; es todo un mundo insólito, pero que puede concretarse. Las estrategias que V aplica tanto en la conciencia de los habitantes como en el gobierno represivo, dejan ver que todavía existe esperanza para sobrevivir.
Evey, una hermosa joven interesada en los asuntos políticos sin ninguna otra excusa que la muerte de sus padres, logra entender a través de su relación con V que los aspectos sociales-políticos del país nos involucran a todos; y que todos somos parte de los planes del gobierno.
Y es que solo falta que alguien encienda la llama, la película nos enseña que los gobiernos son capaces de moldear nuestro futuro de acuerdo a sus intereses. Eliminan a todo aquél que no calce con sus ideas fascistas, denotan un desprecio hacia los diferentes de la sociedad –preferencias sexuales, religión-. Pero la sensación de que todo es posible, es la satisfacción que este filme nos provoca.
Saber si se puede o no aplicar métodos vengativos –violentos- para encontrar la justicia en nuestras sociedades, es la única interrogante que me queda; aunque debería ser la manera más efectiva de lograrlo existen otras que no han llegado a tener mucho éxito, pero que deben tomarse en cuenta antes de ejercer la violencia. Ya nos lo mencionaba V en la trama:
“No existen certezas solo oportunidades”

Fawkes V
Guy Fawkes